El desbordamiento del río León en Chigorodó y los deslizamientos en la zona rural de Mutatá han generado afectaciones en viviendas, cultivos y vías. Comunidades de ambos municipios piden atención urgente de las autoridades y organismos de gestión del riesgo.
Las fuertes lluvias registradas durante los últimos días han generado nuevas emergencias en diferentes sectores del Urabá antioqueño, con inundaciones, pérdida de cultivos, afectaciones en viviendas y dificultades de movilidad para cientos de familias.
Los reportes conocidos este 5 de octubre dan cuenta de situaciones particularmente complejas en Chigorodó y Mutatá, donde las precipitaciones han provocado el desbordamiento de fuentes hídricas y movimientos de tierra que mantienen a varias comunidades rurales con dificultades para comunicarse con los cascos urbanos.
Chigorodó: el río León desbordó e inundó zonas rurales
En Chigorodó, las lluvias provocaron el desbordamiento del río León, afectando sectores rurales del municipio.
La emergencia alcanzó al corregimiento de Barranquillita y las veredas La India, Guapá León y Unión Las Parcelas, donde el agua cubrió viviendas, vías de acceso y extensas zonas dedicadas a actividades agrícolas.
De acuerdo con reportes preliminares conocidos en la zona, entre 300 y 350 familias estarían damnificadas por esta emergencia.
Las comunidades reportan pérdidas de enseres domésticos, pertenencias y cultivos, algunos de los cuales representan su principal fuente de sustento.
Ante esta situación, los habitantes afectados han solicitado a las autoridades municipales y departamentales el envío de ayudas humanitarias, alimentos, kits de aseo y acompañamiento para realizar una evaluación de los daños.
El impacto del desbordamiento del río León no es un hecho aislado dentro de la subregión. Un reporte del DAGRAN señaló que las lluvias y los desbordamientos de los ríos León y Guapá generaron afectaciones en diferentes municipios del Urabá durante el fin de semana, con alrededor de 1.000 familias afectadas en el conjunto de las zonas reportadas.
Mutatá: deslizamientos mantienen incomunicadas a comunidades rurales
En Mutatá, la emergencia tiene una característica diferente. Las lluvias han provocado deslizamientos y taponamientos en vías rurales, dificultando el desplazamiento de las comunidades hacia el casco urbano y otros puntos del Urabá.
Uno de los sectores más afectados es la vereda San José de León, donde varios puntos de la vía presentan dificultades para el tránsito.
Según información suministrada por la organización social Conpazcol y recogida por medios de comunicación, 296 familias, equivalentes a unas 450 personas, enfrentan dificultades de movilidad como consecuencia de los deslizamientos.
La situación también mantiene en alto riesgo a cuatro familias, debido a las condiciones del terreno y a la continuidad de las lluvias.
Las comunidades han expresado preocupación porque, además de los daños ocasionados por los movimientos de tierra, las dificultades de acceso complican la llegada de los organismos de socorro y de los equipos encargados de evaluar las afectaciones.
Comunidades piden maquinaria y atención de emergencia
Luz Alcira Ocampo, presidenta de la Junta de Acción Comunal, manifestó que la respuesta hasta ahora ha sido insuficiente y señaló que Mutatá no cuenta con maquinaria amarilla suficiente para atender la emergencia.
La dirigente comunitaria hizo un llamado a los organismos de gestión del riesgo del orden departamental y nacional para que se desplacen hasta la zona y puedan evaluar directamente las condiciones de las familias y las vías afectadas.
La preocupación aumenta debido a que, según las comunidades, esta sería la segunda vez que se presenta una situación similar en el sector, por lo que solicitan medidas que permitan atender la emergencia actual y reducir el riesgo de nuevas afectaciones.
Una emergencia que vuelve a poner la atención sobre el riesgo en Urabá
Las situaciones registradas en Chigorodó y Mutatá muestran dos de los principales efectos que las lluvias pueden generar en el territorio: inundaciones por crecientes y desbordamientos, y movimientos en masa que afectan las vías rurales.
La información oficial disponible también evidencia que estos municipios presentan antecedentes de riesgo asociados a las condiciones del territorio. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres había emitido previamente pronósticos de amenaza por deslizamientos para Chigorodó y Mutatá, asociados a lluvias y a la susceptibilidad del terreno.
En el caso de Chigorodó, documentos de planificación territorial identifican sectores rurales como Barranquillita y Guapá León dentro de áreas expuestas a amenaza por inundación asociada a los ríos León y Guapá.
Sin embargo, las afectaciones reportadas en estos días corresponden a la emergencia actual y deberán ser cuantificadas directamente por las autoridades y organismos de gestión del riesgo.
Por ahora, las comunidades de Chigorodó y Mutatá permanecen a la espera de asistencia y de evaluaciones que permitan establecer con mayor precisión la magnitud de los daños.
Mientras continúen las lluvias, el llamado de los habitantes es a fortalecer el monitoreo de las zonas de riesgo, garantizar la atención humanitaria y recuperar los corredores rurales que permiten la comunicación entre las comunidades y los centros urbanos del Urabá.








































