Las comisiones económicas conjuntas de Senado y Cámara aprobaron este lunes 14 de septiembre el monto de $634,9 billones para el Presupuesto General de la Nación de 2027, cifra presentada por el Gobierno de Abelardo De La Espriella.
La decisión representa un primer triunfo legislativo para el nuevo Gobierno, que consiguió 64 votos a favor frente a 18 en contra en las cuatro comisiones económicas. El monto aprobado es superior en $59,2 billones al proyecto de $575,7 billones que había sido presentado inicialmente por la administración anterior.
Sin embargo, el trámite del presupuesto todavía no ha terminado. Ahora comienza la discusión de la distribución de los recursos entre funcionamiento, inversión, deuda, entidades y regiones. Las comisiones económicas tienen plazo hasta el 25 de septiembre para discutir el articulado, mientras que las plenarias de Senado y Cámara deberán aprobar el proyecto completo antes del 20 de octubre.
¿En qué se utilizarían los $634,9 billones?
De acuerdo con la información presentada por el Gobierno, el presupuesto contempla aproximadamente $392,5 billones para funcionamiento, $155,4 billones para el servicio de la deuda y $86,9 billones para inversión.
Uno de los aspectos que más atención genera es el peso del servicio de la deuda, que asciende a $155,4 billones, mientras que la inversión representa cerca del 14 % del presupuesto.
El Gobierno sostiene que el incremento frente al proyecto anterior responde, entre otros factores, a la necesidad de incorporar obligaciones relacionadas con pensiones, salud, salarios públicos, universidades y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, además de las necesidades derivadas de la emergencia provocada por el terremoto de agosto.
Rodrigo Lara: “Eso no es un cheque en blanco”
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, defendió la decisión y afirmó que la aprobación del monto demuestra que el Gobierno tiene capacidad de negociación en el Congreso.
En un pronunciamiento divulgado este lunes, Lara aseguró:
“Aprobamos de manera holgada el monto del Presupuesto General de la Nación 2027: $634,9 billones. Eso no es un cheque en blanco. Es sincerar el problema”.
El ministro agregó que el Gobierno pretende avanzar en un proceso de ajuste del gasto, con recortes a lo que calificó como “superfluo”, burocracia y prácticas de corrupción.
También anunció que el Ministerio de Hacienda presentará posteriormente un proyecto de recorte, mientras que el Gobierno prepara una iniciativa para modificar la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Lara sostuvo que la gestión parlamentaria debe realizarse de manera “clara, pública y sin transacciones por debajo”.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, tuvo una posición más cautelosa frente a la aprobación.
Reconoció que el monto aprobado no corresponde al presupuesto con el que hubiera querido comenzar el Gobierno, pero sostuvo que es la cifra que el país puede asumir dadas las condiciones actuales de la economía.
Gómez también señaló que todavía deben realizarse modificaciones en la composición del presupuesto y que el Gobierno busca reducir el peso de la deuda y la burocracia.
El funcionario ha planteado además que el problema fiscal colombiano tiene un componente estructural y que el Gobierno deberá impulsar nuevas medidas para aumentar los ingresos y controlar el gasto.
La oposición cuestiona el monto
La aprobación no estuvo exenta de oposición.
El Pacto Histórico presentó una proposición para reducir el monto a $596,6 billones, pero esta fue derrotada antes de que las comisiones aprobaran la cifra de $634,9 billones. En una de las votaciones, la propuesta alternativa recibió 7 votos a favor y 21 en contra.
El senador David Racero, del Pacto Histórico, calificó la decisión como “inconstitucional” y sostuvo que la distribución planteada afectaría la participación de la inversión dentro del gasto total.
Racero anunció además que, si el presupuesto queda aprobado en los términos actuales, su sector estudiaría demandarlo, argumentando que la inversión no debería disminuir proporcionalmente frente al año anterior.
Otro congresista de oposición, el representante Marco Hincapié, cuestionó previamente el tamaño del presupuesto y preguntó cómo será financiado, además de advertir sobre un eventual incremento de la burocracia.
Petro también cuestionó el proyecto
El expresidente Gustavo Petro ya había cuestionado el nuevo proyecto de presupuesto presentado por el Gobierno de De La Espriella.
Petro sostuvo que el presupuesto concentra buena parte del problema en el servicio de la deuda y cuestionó la forma en que, según él, se están contemplando recursos para la reconstrucción posterior al terremoto.
También defendió el proyecto que había presentado su administración y sostuvo que este contemplaba una reforma tributaria destinada a generar nuevos ingresos para darle sostenibilidad al presupuesto.
Desde el oficialismo también hubo respaldo
En contraste, el senador Christian Garcés, del Centro Democrático, celebró la aprobación del monto y señaló que esta permite “sincerar las cifras y la deuda que hay que pagar”.
Garcés planteó que las próximas semanas deben concentrarse en revisar cómo el Gobierno puede reducir los gastos de funcionamiento y ajustar la inversión.
Una discusión marcada por el déficit fiscal
El debate ocurre en medio de una situación fiscal particularmente compleja.
El presupuesto proyecta para 2027 un déficit fiscal de 9,4 % del PIB, que deberá ser financiado en buena parte mediante un mayor endeudamiento. El Gobierno, a su vez, ha anunciado una denominada “Ley de Rescate”, con la que busca reducir el déficit hacia el 7,2 % del PIB.
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) también ha expresado preocupación por la situación de las finanzas públicas y ha advertido sobre la necesidad de un ajuste fiscal significativo para recuperar la sostenibilidad de las cuentas.
¿Qué sigue?
La aprobación de este lunes no cierra el debate presupuestal.
El siguiente paso será definir cómo se distribuirán los $634,9 billones entre las diferentes entidades, sectores y regiones, así como determinar cuánto se destinará finalmente a funcionamiento, inversión y servicio de la deuda.
Las comisiones económicas tendrán hasta el 25 de septiembre para aprobar el articulado. Después, el proyecto pasará a las plenarias del Senado y la Cámara, que tendrán hasta el 20 de octubre para darle aprobación definitiva.
En ese escenario, el Presupuesto 2027 se convierte en la primera gran prueba política y fiscal del Gobierno de Abelardo De La Espriella, porque además de definir el tamaño del gasto público del próximo año, pondrá a prueba la capacidad del Ejecutivo para mantener sus mayorías en el Congreso mientras promete austeridad, reducción del gasto y una estrategia para enfrentar el elevado déficit fiscal.









































