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Durante una entrevista concedida a la revista CAMBIO, Carlos Alonso Lucio, coordinador del proceso de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella, abordó ampliamente temas relacionados con la libertad religiosa, el Estado laico, la educación, la familia y los llamados valores fundacionales que, según afirmó, inspiran el proyecto político del nuevo gobierno.

Al inicio del diálogo, Lucio respondió a los cuestionamientos sobre la constante referencia a la fe en sus intervenciones públicas y rechazó la idea de que ello implique una intención de trasladar la religión a las decisiones del Estado.

El dirigente sostuvo que Colombia es un Estado laico y afirmó que comparte plenamente ese principio constitucional. Sin embargo, señaló que la separación entre Iglesia y Estado no significa desconocer el peso histórico, cultural y social que tienen las creencias religiosas en el país.

Como ejemplo, recordó que el preámbulo de la Constitución Política de 1991 mantiene una invocación a Dios, decisión que, según explicó, fue respaldada durante la Asamblea Nacional Constituyente no solo por razones religiosas sino también culturales.

Lucio afirmó además que, desde su perspectiva, existe una percepción equivocada según la cual profesar la fe cristiana resulta cuestionable en algunos sectores de la sociedad, mientras que otras manifestaciones religiosas o espirituales sí son aceptadas sin reparos.

«Soy cristiano, pero nunca he sido pastor»

Durante la entrevista, Carlos Alonso Lucio también aprovechó para aclarar una afirmación que durante años ha circulado sobre su trayectoria personal.

Aunque confirmó que es cristiano y que experimentó un proceso de conversión religiosa, aseguró que nunca ha ejercido como pastor ni ha tenido una vocación ministerial.

«Soy un cristiano, pero jamás he ejercido de pastor. Respeto muchísimo la tarea de los pastores y de los sacerdotes, pero nunca he sido pastor», manifestó.

Diferencia entre orientación sexual y los derechos de los niños

Uno de los apartados más extensos de la entrevista estuvo dedicado a los debates sobre diversidad sexual, infancia y familia.

Lucio hizo una diferenciación entre el respeto por la orientación sexual de las personas y las discusiones relacionadas con los menores de edad.

En ese sentido, afirmó que la homosexualidad no debería ser criminalizada y calificó como un error histórico que en Colombia hubiera sido considerada un delito hasta 1980.

«El respeto por las opciones sexuales de las personas es algo hoy civilizacional», expresó durante la conversación.

No obstante, sostuvo que ese debate no debe confundirse con las discusiones sobre tratamientos de afirmación de género para menores de edad, asunto que calificó como un tema completamente distinto.

Según afirmó, considera que los procedimientos médicos relacionados con el cambio de sexo en niños representan una situación que, desde su perspectiva ética, resulta inaceptable.

«Con los niños no», expresó al referirse a este tema, señalando que la protección de los derechos de los menores constituye, en su opinión, un principio que no admite negociación.

El referendo «Papá y Mamá»

Durante la entrevista también fue consultado por el referendo impulsado años atrás junto con la exfiscal general Vivian Morales, iniciativa que buscaba modificar las reglas sobre adopción.

Lucio explicó que aquella propuesta pretendía controvertir una decisión de la Corte Constitucional mediante uno de los mecanismos de participación ciudadana previstos en la Constitución.

Aseguró que la iniciativa no buscaba desconocer el Estado de derecho, sino permitir que la ciudadanía se pronunciara democráticamente sobre un tema que, según él, involucraba valores culturales compartidos por una parte importante de la sociedad colombiana.

Asimismo, sostuvo que el proyecto fue archivado después de que, según su versión, se desconocieran más de tres millones de firmas ciudadanas.

Sin embargo, aclaró que actualmente un nuevo referendo sobre estos asuntos no hace parte de la agenda del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella.

Respeto por la Constitución y las decisiones judiciales

Aunque expresó desacuerdos con algunas decisiones adoptadas por la Corte Constitucional en materias como aborto o adopción, Lucio aseguró que el nuevo gobierno respetará el ordenamiento jurídico vigente.

«Mientras estén las decisiones de la Corte Constitucional y existan las normas, eso es lo que hay», afirmó.

Añadió que cualquier modificación futura sobre estos temas solo podría darse mediante los mecanismos democráticos previstos en la Constitución, como proyectos de ley o iniciativas ciudadanas, y no mediante actuaciones unilaterales del Gobierno Nacional.

Defensa de los grupos provida

Otro de los puntos que desarrolló durante la entrevista fue la participación de los movimientos provida en el debate público.

Lucio sostuvo que, así como organizaciones que respaldan el derecho al aborto han promovido campañas, movilizaciones y acciones jurídicas para defender sus posiciones, los sectores provida también deben tener la posibilidad de expresar sus convicciones y promover iniciativas dentro del marco constitucional.

«Si los grupos proaborto han tenido derecho a hacer su lobby estratégico y sus movilizaciones, ¿con qué derecho constitucional nosotros le amarramos la mano a los grupos provida que creen en lo suyo?», cuestionó.

Aclaró que, a título personal, respaldaría una eventual iniciativa ciudadana promovida por organizaciones provida, aunque precisó que la convocatoria de un referendo sobre estos asuntos no hace parte de las decisiones anunciadas por el gobierno electo.

Educación, cultura y religión

En materia educativa, Lucio indicó que no le corresponde definir los contenidos que eventualmente podrían hacer parte del sistema escolar, pero manifestó que la historia de las religiones constituye un componente importante para comprender la evolución de las sociedades.

Según explicó, el estudio de las religiones debe entenderse desde una perspectiva histórica y cultural, más allá de la práctica de una determinada confesión.

También cuestionó lo que considera un trato desigual hacia las expresiones religiosas en los espacios públicos, al afirmar que algunas manifestaciones espirituales reciben reconocimiento institucional mientras que las referencias al cristianismo suelen ser objeto de críticas.

Un debate que continuará

Al finalizar la entrevista, Carlos Alonso Lucio reconoció que estos asuntos seguirán generando una amplia discusión nacional durante el próximo gobierno.

Las posiciones expresadas corresponden a las opiniones personales y políticas del coordinador del proceso de empalme y hacen referencia a temas que continúan siendo objeto de debate público, legislativo y judicial en Colombia, especialmente en materias relacionadas con libertad religiosa, derechos fundamentales, educación, familia, diversidad sexual y participación ciudadana.al y de amplia discusión pública sobre derechos fundamentales, libertad religiosa y libertades individuales.

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