Colombia y Estados Unidos reforzaron su cooperación en materia de seguridad e investigación criminal con la firma de un memorando de entendimiento entre el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, conocida como HSI.
El acuerdo, anunciado el 30 de septiembre de 2026, contempla la creación de una nueva Unidad de Investigación Criminal Transnacional dentro del CTI, con participación y acreditación de HSI. El objetivo es ampliar la capacidad de ambos países para investigar organizaciones y redes criminales cuyas actividades trascienden las fronteras.
La cooperación estará orientada, entre otros fenómenos, a investigaciones relacionadas con narcotráfico, contrabando, tráfico de armas, minería ilegal, lavado de activos y trata de personas. La intención es facilitar el intercambio de información y fortalecer la coordinación investigativa frente a estructuras que desarrollan actividades ilícitas en más de un país.
¿Qué es HSI y qué papel tendrá?
HSI hace parte del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y es la principal rama investigativa de ese departamento. Su trabajo incluye investigaciones contra organizaciones criminales transnacionales y redes dedicadas, entre otras actividades, al narcotráfico, tráfico de personas, contrabando, lavado de activos, tráfico de armas y delitos financieros. La agencia cuenta con presencia internacional y oficinas en diferentes países.
La nueva unidad permitirá profundizar una cooperación que ya tenía antecedentes. La Fiscalía colombiana ha desarrollado anteriormente mecanismos de investigación conjunta y acuerdos de cooperación con autoridades de otros países para compartir información, evidencia y capacidades técnicas en investigaciones de estructuras criminales transnacionales.
De hecho, Estados Unidos ya ha trabajado con unidades investigativas colombianas en casos de alcance internacional. El Departamento de Justicia estadounidense ha reportado investigaciones realizadas con participación de unidades colombianas dedicadas al crimen transnacional y de la Fiscalía General de la Nación.
La cooperación incluye diferentes modalidades de criminalidad
Uno de los aspectos relevantes del nuevo mecanismo es que no estará limitado exclusivamente a la lucha contra las drogas.
El memorando contempla un espectro más amplio de delitos asociados con redes criminales internacionales. Entre ellos están el contrabando, el tráfico ilegal de armas, la minería ilegal, el lavado de activos y la trata de personas.
Esto supone que las investigaciones podrán abordar no solamente a quienes ejecutan directamente determinadas actividades ilícitas, sino también las estructuras financieras, logísticas y de coordinación que permiten que esas operaciones funcionen entre diferentes territorios.
En el caso del lavado de activos, por ejemplo, la cooperación puede resultar relevante para seguir movimientos de dinero y establecer conexiones entre recursos obtenidos ilegalmente y personas, empresas o estructuras utilizadas para ocultar su origen.
El antecedente de las operaciones contra el narcotráfico
El anuncio de esta nueva unidad se produce en un momento en el que Colombia y Estados Unidos también han desarrollado operaciones conjuntas contra estructuras vinculadas al narcotráfico.
Uno de los casos recientes ocurrió en zona rural de Turbo, Antioquia, donde tropas de la Brigada 17 del Ejército, en coordinación con la Policía y la DEA, capturaron a un hombre identificado por las autoridades con los alias de “Ñato” o “Cachaco”.
Según la información oficial entregada por las autoridades colombianas, el detenido es señalado de pertenecer presuntamente a una estructura del Clan del Golfo y era requerido en extradición por una corte federal de Massachusetts, Estados Unidos.
Las autoridades lo señalan de estar relacionado presuntamente con el envío de cocaína hacia Norte y Centroamérica mediante rutas marítimas y aéreas ilegales. La información corresponde a los señalamientos oficiales y deberá ser definida dentro de los respectivos procesos judiciales.
El Comando Sur de Estados Unidos también se refirió a esa operación y destacó la captura de un hombre que las autoridades estadounidenses describieron como un integrante de alto rango de esa organización criminal.
Para el caso de Urabá, la operación tiene particular relevancia porque ocurrió en jurisdicción de Turbo. Sin embargo, la captura y los señalamientos formulados por las autoridades corresponden específicamente al individuo investigado y no deben extenderse a la población o a las comunidades de la región.
Colombia continúa en la lista estadounidense de países productores o de tránsito de drogas
El anuncio de la nueva unidad también coincide con otra decisión de Washington relacionada con la política internacional contra las drogas.
La información difundida sobre la determinación estadounidense para el año fiscal 2027 señala que Colombia permanece entre los países considerados principales productores o de tránsito de drogas ilícitas. Esta clasificación responde a criterios establecidos en la legislación estadounidense y no significa, por sí misma, que Washington considere que el Gobierno colombiano no coopera en materia antidrogas.
De hecho, el propio marco utilizado por Estados Unidos establece que la inclusión de un país en esta categoría no necesariamente constituye una valoración negativa sobre los esfuerzos de su Gobierno ni sobre el nivel de cooperación bilateral. La clasificación puede obedecer a factores geográficos, comerciales y económicos que facilitan la producción o el tránsito de drogas.
La diferencia está en otra categoría contemplada por la legislación estadounidense: la determinación de que un país ha “fallado demostrablemente” en el cumplimiento de sus compromisos antidrogas durante el periodo evaluado.
En consecuencia, ambas categorías no deben confundirse: aparecer en la lista de países productores o de tránsito de drogas no equivale automáticamente a recibir una declaración de falta demostrable de cooperación.
¿Qué significa para la cooperación entre ambos países?
El nuevo mecanismo amplía el marco de cooperación existente entre las autoridades colombianas y estadounidenses y busca facilitar investigaciones en las que las organizaciones criminales operan desde diferentes países.
Para Colombia, esto implica contar con un canal adicional de cooperación con una agencia estadounidense especializada en investigaciones de alcance transnacional. Para Estados Unidos, supone fortalecer el intercambio con el CTI en investigaciones que puedan tener conexiones con su territorio, sus sistemas financieros, sus fronteras o sus ciudadanos.
La cooperación internacional también permite avanzar en investigaciones que requieren información ubicada en diferentes jurisdicciones, especialmente cuando las organizaciones criminales utilizan rutas internacionales, empresas, cuentas bancarias, documentos o comunicaciones que atraviesan las fronteras.
El acuerdo, por tanto, no representa únicamente una nueva estructura para perseguir el narcotráfico. Su alcance comprende diferentes modalidades de criminalidad organizada y busca fortalecer las capacidades de investigación y coordinación entre Colombia y Estados Unidos.







































