El estado de las vías y las obras de infraestructura en los 11 municipios de Urabá entró en la agenda de Rodrigo Hernández Alzate, exgerente de la Empresa de Vivienda de Antioquia (VIVA), quien actualmente desarrolla actividades relacionadas con su aspiración política a la Gobernación de Antioquia.
Según las cifras del reporte gerencial de la Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia, con corte al 22 de septiembre de 2026, en los municipios de Urabá se registran 30 convenios de infraestructura. De estos, cuatro aparecen en ejecución, 20 están en proceso de liquidación y seis ya fueron liquidados; el reporte no registra convenios suspendidos.
En materia de obra, los convenios contemplan 37,51 kilómetros contratados, de los cuales 30,93 kilómetros aparecen ejecutados, equivalente a un avance físico del 82,5 %. Los recursos asociados alcanzan los $21.901 millones, mientras que $20.676 millones figuran como autorizados, correspondiente al 94,4 % del valor reportado.
Las intervenciones están distribuidas en diferentes municipios y responden a necesidades diversas. El reporte incluye proyectos en Necoclí, Carepa, Mutatá, San Pedro de Urabá, San Juan de Urabá, Vigía del Fuerte, entre otros territorios de la subregión.
También aparecen cinco convenios con juntas de acción comunal en Turbo, Arboletes y Necoclí, que representan más de $612 millones en aportes departamentales. Chigorodó registra ocho convenios, relacionados con obras viales, espacio público y proyectos financiados con recursos del Sistema General de Regalías, mientras que en Apartadó se reporta la intervención de 5.280 metros cuadrados de espacio público.
En Murindó se registra un proyecto de tres kilómetros de bicimotorrutas, con una inversión de $2.361 millones y un avance físico reportado del 83 %. En Vigía del Fuerte aparecen, además, actuaciones relacionadas con su infraestructura aeroportuaria, mientras que en Necoclí también se registra un proyecto para el aeropuerto.
Para Hernández, el panorama muestra que las necesidades de infraestructura no son iguales en todos los municipios y que la discusión sobre el desarrollo de Urabá debe considerar las particularidades de cada territorio.
El exgerente de VIVA ha tenido una agenda previa de trabajo en la subregión, especialmente en materia de vivienda y servicios públicos. Durante su gestión en VIVA, la entidad reportó inversiones y programas de vivienda en diferentes municipios de Urabá. En mayo de 2026, por ejemplo, VIVA informó sobre más de 13.500 soluciones habitacionales proyectadas o ejecutadas en la subregión, con una inversión cercana a $310.000 millones.
Ahora, desde su actividad política, Hernández plantea incorporar asuntos como las vías, la vivienda, el agua y el desarrollo territorial dentro de las conversaciones que sostiene sobre el futuro de Urabá.
La discusión sobre infraestructura vial cobra especial importancia para una subregión que mantiene una actividad económica y productiva vinculada al transporte de personas y mercancías, además de las necesidades de conectividad entre sus municipios y comunidades rurales.
Los datos sobre convenios, kilómetros, ejecución e inversión corresponden al reporte de la Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia citado en la información de origen. Las posiciones y planteamientos atribuidos a Rodrigo Hernández corresponden a su actividad política y deben entenderse en ese contexto.











































